Sanatorio de Agramonte
La evidencia desolada
Muchas cosas se han dicho de este lugar, no voy a entrar a comentar ninguna de ellas, ni tan siquiera voy a escribir su crónica, para esto hay un montón de páginas web que describen su desarrollo a la perfección.
Enlace web:
Hoy quiero contar su historia desde una perspectiva diferente a todo lo referido y escrito sobre este emplazamiento hasta ahora, su relato visto desde su interior, fuera de fantasmas y sicofonías, contemplado desde la tristeza y la desgracia cuya finalidad, el propósito para lo que fue construido, nunca pareció posible, siempre luchando contra la adversidad, contra su propia existencia, como si la montaña nunca lo hubiese querido allí y todos los elementos posibles estuvieran en su contra.
La adversidad de la guerra lo paralizó en el tiempo, y sobre el espacio que ocupa, el Moncayo nunca estimó tenerlo con él, nunca quiso que perturbase esa paz y tranquilidad que se respira.
Enlace web:
Entrada de lo que iba a ser el hotel
Acceso a las habitaciones y terrazas
Capilla
Patio interior visto desde una de las habitaciones
Cocina
Analizando su cronología desde otro prisma, el sanatorio sigue en pie aunque en un estado deplorable, los que no permanecemos somos nosotros, nunca hemos llegado a conquistar el lugar más allá de un breve periodo de tiempo, triste y enfermo, tal y como se ve ahora. Así que, me pregunto y pienso si este paraje y su entorno quiere nuestra presencia fuera de una visita fugaz.
Enlace web:
fotos antiguas del sanatorioLa montaña, celosa de su hábitat, nos mantiene alejados de la invasión de su espacio y, poco a poco, la naturaleza va engullendo este sanatorio sin remisión, reivindicando lo que siempre ha sido suyo.
Lo visito cuando puedo llevando conmigo una cámara de fotos y un rollo de película. Siempre siento la necesidad de atrapar ese instante en el tiempo, su melancolía, su tristeza, su progresivo abandono y declive se adueñan de mí, desencadenando un estado de profunda empatía y fascinación.
¿Te ha gustado? No dudes en dejar tus comentarios








